La migración es un derecho humano

Diario de Centro América del viernes 20 de diciembre de 2019

El 4 de diciembre de 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Internacional del Migrante a celebrarse cada 18 de diciembre.  Los Estados Miembros de la ONU, así como organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, celebran este día internacional difundiendo información sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de los migrantes.

En diciembre de 2018 se llevó a cabo la conferencia intergubernamental para la adopción del pacto mundial por una migración segura, ordenada y regular, bajo los auspicios de la Asamblea General, la cual estuvo basada en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de otros pactos, tratados y convenciones.


Este año, a nivel subregional, 217 mil 921 personas han sido retornadas desde México y Estados Unidos a El Salvador, Guatemala y Honduras. Es una cifra que supera en un 31 por ciento la cifra del año pasado
medida en los mismos 10 meses. La situación de las y los migrantes indígenas es preocupante pues a menudo sufren una mayor discriminación, por lo que es necesario abordar situaciones particulares que están
trasformando sus identidades, su cohesión y las dinámicas en sus territorios.


Tenemos experiencias positivas sobre cómo apoyar a las poblaciones en el tema, por ejemplo, el Proyecto Trinacional para la Resiliencia y la Cohesión Social en los Países del Norte de Centroamérica, financiado
por el Fondo para la Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas (PBF), implementado por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El PBF ha aprobado un nuevo proyecto “Construir la cohesión social de las comunidades que reciben jóvenes retornados como un puente hacia una reintegración pacífica y efectiva”, que se implementará con el apoyo de FAO, UNESCO y OIM, abordando la reintegración efectiva de jóvenes migrantes y la prevención de conflictos en los municipios de San Marcos, Tacaná y Concepción Tutuapa.


La dimensión humana del migrante debe estar al centro de nuestro trabajo. La migración es un derecho humano. Reconocemos los aportes al desarrollo sostenible y el gran esfuerzo de las y los migrantes de Guatemala y del mundo.

 

Rebeca Arias Flores, Coordinadora Residente @ONUGuatemala