Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

06 de Febrero
6febrero

El 20 de diciembre de 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución A/RES/67/146, en la cual exhorta a los Estados, al sistema de la ONU, a la sociedad civil y a todas las partes implicadas a seguir observando el 6 de febrero como el Día Internacional de la Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina, y a aprovechar la ocasión para mejorar las campañas de sensibilización y tomar medidas concretas contra la mutilación genital femenina.

En diciembre de 2014, la Asamblea General adoptó sin voto una resolución para “intensificar los esfuerzos para la eliminación de la mutilación genital femenina. En ella, se pide a los Estados que desarrollen, apoyen y cumplan estrategias que prevengan esta práctica, incluyendo la formación de personal médico, trabajadores sociales y líderes locales y religiosos para asegurar que dan unos servicios competentes de apoyo y cuidado a las mujeres y niñas en riesgo de sufrir esta mutilación o que ya la hayan sufrido. La resolución también destaca la necesidad de que este asunto se incluya en la agenda del desarrollo posterior a 2015.

Aunque la práctica de la ablación no puede justificarse en razones médicas, en muchos países se ejecuta por profesionales de la medicina cada vez de forma más asidua, lo que constituye una amenaza para el abandono de esta práctica. Un estudio reciente muestra que el 18% de las mutilaciones en las niñas y las mujeres han sido practicadas por profesionales de la salud y en algunos países este porcentaje alcanza el 74%.

Con el fin de reconocer la importancia de que los trabajadores de la salud se sumen al esfuerzo de acabar con la esta práctica, este año dedicamos el Día Internacional a la “Movilización y la implicación del personal de salud para acelerar la eliminación de la mutilación genital femenina”.

El próximo informe anual conjunto del Fondo de Población y Unicef sobre este flagelo subraya el trabajo de distintos países que han empezado a formar y concienciar a los trabajadores de la salud sobre este problema, entre ellos Mauritania, Yemen, Burkina Faso, Kenya, Etiopía, Mali, Somalia, Uganda, Egipto y Eritrea.