Quinto encuentro de Oficinas de Coordinación de tres países para analizar violencia no convencional

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El 15 de diciembre se llevó a cabo en Guatemala la quinta reunión de Coordinadoras(es) Residentes en los países Honduras, El Salvador y Guatemala, como parte de un proceso de articulación de alternativas a la contribución que el Sistema de las Naciones Unidas, puede brindar a la subregión que enfrenta una situación de violencia que, por sus características, representa una prioridad para la organización, en su rol de acompañar a los Estados miembros de la ONU, a cumplir con la Agenda de Desarrollo Sostenible para el año 2030.

De acuerdo a un documento del Conflict Prevention an Peace Forum de mayo de 2016 los tres países en referencia enfrentan una crisis humanitaria y de protección producto de la violencia constante por parte de grupos criminales y armados. El resultado de esta crisis se expresa en asesinatos, heridos, violaciones, secuestros, desapariciones, tráfico de personas, extorsión, reclutamientos de menores y desplazamiento forzado.

Según el proyecto Infosegura del PNUD, usando datos oficiales de los tres países, solo durante 2016, el número de homicidios por cada cien mil habitantes en los tres países fue de 46.5, más del doble del promedio en América Latina (22.3), de entre los cuales 2,500 de ellos fue de personas menores de 19 años fueron asesinadas en esta subregión.
Reunión de equipos ONU de Honduras, El Salvador y Guatemala

De acuerdo al Migration Policy Institute, Profile of Unauthorized Population, los flujos migratorios abarcan modalidades múltiples (origen, tránsito, destino, retorno), cuya dinámica ha variado según el contexto político, económico y social de cada país, siendo predominante la migración irregular. Para 2015, del total de migrantes en Estados Unidos provenientes de Guatemala, Honduras, y El Salvador, al menos el 53% (1,525,000 personas) correspondía a migrantes no autorizados.

Por esa razón las Oficinas de Coordinación del Sistema de las Naciones Unidas en los tres países, han venido realizando reuniones para avanzar en el intercambio de información, sobre la mejor forma de contribuir como organización a la solución de la problemática de violencia no convencional en los países de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Se espera que mediante estos encuentros más adelante se pueda contar con una mejor caracterización de la violencia no convencional como problemática compartida entre los países de Guatemala, Honduras y El Salvador; y avanzar hacia una primera propuesta de una meta de reducción de la violencia no convencional.