No dejar a nadie atrás: poner fin a la violencia contra mujeres y niñas

Diego Recalde, UNETE

En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, el Sistema de las Naciones Unidas en Guatemala reafirma que la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones de derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo. Reitera que es necesario terminar con la desigualdad y la discriminación por razones de género que afectan a todas las mujeres. Hace un llamado a las instituciones estatales y la sociedad en su conjunto -, para poner fin a este flagelo por medio esfuerzos que den efectiva respuesta a mujeres y niñas.

Agenda en marcha

Más actividades

MÁS ACTIVIDADES

De acuerdo al Comité Contra Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la violencia contra mujeres y niñas en Guatemala merece especial atención debido al incremento de femicidios, muertes violentas, violencia sexual, crímenes de odio contra mujeres lesbianas, bisexuales, transgénero.

Entre enero y octubre de 2017, el Ministerio Público registró un total de 51,742 denuncias de violencia contra la mujer. También registró 10,963 denuncias de delitos sexuales a mujeres adultas, adolescentes y niñas. Asimismo, reportó 877 muertes violentas de mujeres, incluidos femicidios, con una frecuencia de 88 mujeres, adolescentes y niñas víctimas por mes. El Registro Nacional de las Personas (RENAP/según monitoreo del Observatorio de Sexual y Reproductiva, OSAR, enero al 25 de septiembre) reportó 54,114 nacimientos en madres de 10 a 19 años; de los cuales 1,826 correspondieron a niñas-madres menores de 14 años – considerados delitos de violencia sexual acorde a la legislación guatemalteca. Por lo que el Comité CEDAW ha recomendado al Estado de Guatemala que estos delitos sean debidamente investigados y se garantice a las mujeres y niñas acceso a la justicia incluyendo atención integral, que comprenda reparaciones y acceso de servicios de salud adecuados. Especialmente dicho Comité ha señalado la importancia de asegurar el derecho a la verdad y la reparación, incluyendo la mejora de las condiciones de vida de las mujeres que enfrentaron violencia sexual durante el conflicto armado interno.

De manera expresa el Comité CEDAW ha instado a las autoridades a avanzar con las investigaciones correspondientes en el Caso del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, para asegurar que las personas responsables por la muerte de 41 niñas, así como de las que resultaron heridas, sean procesadas, y garantizar cambios para la no repetición.

Orange the World Logo 2017_Horizontal_Web_72ppi_ES

La igualdad de género y la eliminación de la violencia contra las mujeres y niñas es la base necesaria para avanzar hacia una Guatemala inclusiva, próspera y sostenible. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y tratados internacionales de derechos humanos, comprometen a Guatemala, como Estado Parte,  a adoptar medidas necesarias para eliminar todas las formas de violencia contra mujeres y niñas en los ámbitos públicos y privados, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación. Este es un compromiso ineludible e impostergable.

La campaña del Secretario General de las Naciones Unidas – ÚNETE, reforzando el compromiso del derecho de todas las mujeres y niñas a una vida libre de violencia, bajo el lema de los Objetivos de Desarrollo Sostenible “no dejar a nadie atrás” se ha enfocado este año en alcanzar a niñas, y mujeres, incluyendo a mujeres indígenas, mujeres garífunas, mujeres con discapacidad, mujeres de la diversidad sexual, mujeres con VIH, mujeres migrantes, mujeres privadas de libertad, mujeres víctimas de desalojo y mujeres rurales, quienes también enfrentan discriminación múltiple.
Conferencia de Prensa Campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas 2017
El Sistema de las Naciones Unidas reitera su compromiso para acompañar al Estado de Guatemala en los esfuerzos que le permitan cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres y niñas y garantizarles su derecho a una vida libre de violencia y discriminación. Hace un llamado a que hombres y mujeres de diversos sectores se unan al reto de poner fin a la violencia que afecta a las mujeres y niñas en sus hogares, en las calles, en el transporte público, en las universidades, en sus trabajos, entre otros, promoviendo acciones que no dejen a nadie atrás.