Las buenas prácticas de pesca son el legado para nuestras futuras generaciones

Don Onofre pescando temprano por la mañana junto a otros pescadores en el canal de Chiquimulilla, Municipio de Taxisco, Departamento de Santa Rosa. Don Onofre dice: "La convivencia con los compañeros es muy bonita porque nos apoyamos mutuamente compartiendo ideas donde debemos de pescar y donde no. Eso nos mantiene enlazados en amistad.   Uno se emociona sacando pescado.  Uno se inspira.  De la emoción de que uno va sacando pescado normalmente uno ya ni siente hambre y ya cuando se da cuenta uno y por lo regular ya no hace falta ni el cafecito caliente ni el pan."

Don Onofre pescando temprano por la mañana junto a otros pescadores en el canal de Chiquimulilla, Municipio de Taxisco, Departamento de Santa Rosa.

En Guatemala, se estima que la industria pesquera generó un total de 22.900 puestos de trabajo para 2014, de los cuales el 97% corresponde a la pesca artesanal (FAO, 2014). El uso sostenible de la biodiversidad que se encuentra en esta región es una oportunidad para el desarrollo social y económico de sus habitantes.

 

Onofre expresa que, “una de las cosas que mi padre me enseñó, fue tener una cultura de pesca con conciencia. Porque la pesca no es sólo tirar una red, sino tener una cultura adecuada. Pescar solo lo que va a ser útil para nosotros”. Además, comparte que antes se pescaba de forma diferente, la pesca era más artesanal. Las redes utilizadas eran tejidas a mano, “hoy es más fácil porque todo es hecho en fábricas. Tenemos que conservar lo que tenemos a través de la pesca porque es como una empresa, ya que de ella dependemos. Lamentablemente hay muchas especies de peces que ya no existen”.

Uno de los miedos que existe es que nuestros hijos ya no tendrán la fortuna ni serán privilegiados como hemos sido nosotros que aún sobrevivimos del arte de la pesca. Ahora hay muchas prácticas que se han dado o que aparecen por la misma ambición y codicia de uno mismo para obtener más en un solo día. Los ejemplos de malas prácticas que se dan son el tamiz, el chango, las mallas inadecuadas. Son prácticas que no existían antes y había muchas más especies, comparte Onofre.

 

Las prácticas de pesca artesanal de algunas comunidades que viven en la Reserva Natural de Usos Múltiples Monterrico están poniendo en peligro varias especies. Onofre afirmó que, “frente a este problema, la Dirección de Normatividad de la Pesca y Acuicultura (DIPESCA) nos ha ayudado a través de las mesas de pesca a llegar a un consenso donde no nos afectamos una u otra parte, y con conciencia podemos adaptarnos y adoptar prácticas que son convenientes para nuestro propio beneficio. Porque al final del día nosotros mismos somos los beneficiarios si adoptamos aquéllas que son buenas”. Es necesario cambiar estas prácticas en el arte de la pesca para seguir recibiendo los beneficios actuales, sin comprometer el estado de la biodiversidad para el futuro. Onofre menciona que, “los pescadores muchas veces hemos usado malas mallas porque no contamos con regulaciones pesqueras que nos gobiernen, pero las regulaciones de las mallas nos benefician a todos porque preservan las especies de peces”. Mediante el uso de mallas inadecuadas, capturan peces pequeños sin haber generado una o dos veces, y lo que hacían era pescar generaciones futuras desde una edad temprana. En ese sentido, añade: “Mi padre me dijo que tenemos que ser conscientes y no perder todo, sino también devolver a la naturaleza para conservar las especies de peces, debemos liberar aquellos que están en edad reproductiva. Así que creo que, si logramos eliminar todas las malas prácticas en la pesca artesanal, volveremos a los tiempos anteriores; tendremos mucho si nos unimos y tratamos de dar una buena gestión a la pesca”.

El Proyecto “Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad en Áreas Protegidas Marino Costeras” ha apoyado a la Dirección de Normatividad de la Pesca y Acuicultura del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (DIPESCA-MAGA) para identificar y reducir las malas prácticas en la pesca artesanal. A petición de DIPESCA-MAGA, la Municipalidad de Taxisco y los pescadores, el Proyecto ha facilitado el establecimiento de diálogos para buscar soluciones conjuntas al problema de la pesca artesanal en la Reserva Natural de Usos Múltiples Monterrico. De igual forma, en el marco de esta alianza y con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las comunidades, el Proyecto ha apoyado con patrullajes interinstitucionales en las áreas de intervención de DIPESCA-MAGA para conservar los recursos naturales, así como, fortalecer capacidades e identificar y disminuir las prácticas no amigables con la biodiversidad marino costera en el Pacífico de Guatemala.

En este Proyecto intervienen una serie de actores relevantes, tal es el caso de las entidades ejecutoras como el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP). De igual forma, otros socios estratégicos del Proyecto son la Dirección de Normatividad de la Pesca y Acuicultura del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (DIPESCA/MAGA); el Instituto de Fomento Municipal (INFOM); el Instituto Nacional de Bosques (INAB); la Oficina de Control de Áreas de Reserva Territoriales del Estado (OCRET); la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplán); y la Dirección General de Asuntos Marítimos del Ministerio de la Defensa (DIGEMAR/MINDEF). El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) implementa directamente el Proyecto, que cuenta con el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés).

Multimedia:

Video: https://youtu.be/y105Wo7qoH0

Galería de fotos: https://www.flickr.com/photos/92899514@N04/albums/72157679557791784/with/33348177043/