Los suelos, el mejor patrimonio del agricultor

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El Gobierno de Guatemala, en consonancia con la Organización de las Naciones Unidas, para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), que declaró 2015 como Año Internacional de los Suelos, se une a esta medida, con el lanzamiento institucional de las acciones que realiza para la preservación de los suelos, como un esfuerzo por concientizar y promover un uso más sostenible de este recurso.

Hablar de los suelos, en el ámbito mundial, es hablar del principal patrimonio del agricultor y por qué no decirlo, de la humanidad. Los suelos sanos, no solo constituyen la base para nuestros alimentos, combustibles, fibras y productos médicos, sino que también son esenciales para nuestros ecosistemas, desempañando un papel fundamental en el ciclo del carbono, almacenando y filtrando el agua; además, de permitirnos un mejor manejo de crisis ante inundaciones y sequías.

A pesar de su importancia, la salud de los suelos enfrenta desafíos. El 33 por ciento de las tierras del planeta están degradadas y el 14 por ciento de la degradación mundial ocurre en América Latina y el Caribe. Esta situación se agrava en Mesoamérica, donde afecta al 26 por ciento de la tierra, y donde además tiene un impacto negativo para la producción de alimentos y para la provisión de servicios ecosistémicos.

En ese sentido, la degradación también se asocia con la pobreza: un 40% de las tierras más degradadas del mundo están en zonas con altas tasas de pobreza. Los agricultores pobres tienen un menor acceso a la tierra y al agua, y trabajan suelos de mala calidad y con una alta vulnerabilidad a la degradación. Es por ello que durante el 2015, la FAO trabaja con los gobiernos y otros sectores de la sociedad para alcanzar el reconocimiento de la importante contribución de los suelos a la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático, los servicios esenciales de los ecosistemas, la mitigación de la pobreza y el desarrollo sostenible.

En Guatemala, después de 50 años, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), trabaja en el fortalecimiento de sus estudios de suelos. El estudio sirve para muchos fines y a diversas instituciones. Sirve para estudiar territorios, zonificarlos y ordenarlos, también para la elaboración de los Planes de Desarrollo Municipal y para el proceso de ordenamiento territorial; para identificar los suelos por donde pasan las carreteras y para el desarrollo urbano, entre otras.

Las acciones del Maga, están impactando directamente en los agricultores y los mantos de agua, especialmente como el lago de Atitlán, donde el representante de la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago de Atitlán (Amsclae), Iván Azurdia, ha confirmado que el estudio es una herramienta, importante para desarrollar su trabajo y preservar ese recursos hídrico.

Otras acciones para preservar, el recurso suelo son: la creación de barreras vivas y barreras muertas. Esto permite contener los suelos, evitando que, en la época de lluvia, los suelos y fertilizantes, sean arrastrados por las correntadas de agua y terminen muchas veces en el fondo de lagos o mares. Actualmente se está modificando, en algunas áreas, la modalidad de cultivo; Se ha capacitado a los agricultores para que no cultiven en laderas, mediante el establecimiento de sistemas de terrazas.

Todas nuestras acciones, están encaminadas a ser más amigables con el ambiente, pero sobre todo, a cuidar este preciado recurso. Cabe recordar que, para generar un centímetro de suelo, deben pasar millones de años, es por ello mejor que todos nos unamos para conservar lo que tenemos y mejorar el desarrollo rural guatemalteco.


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